abril 19, 2024

¿Por qué ahora todxs queremos lucir como nerds de los 2000?

ANTONIO ALFARO///

@antoni0alfaro

Medias de color o leggins, gafas tamaño XXS, cárdigans de punto, bragas de lentejuelas, kitten heels o mocasines; sí, o sea, tu conjunto favorito de esta temporada y el de probablemente cualquier moderna de ciudad que se preste.

Pero la verdadera cuestión que vamos a tratar aquí es:  ¿qué ha pasado para que todxs queramos lucir como auténticxs nerds de los 2000? 

Está claro que en la industria de la moda todo vuelve. Y todo caduca tan, pero que tan rápido, que tan solo con pensar en unos pitillos vaqueros super skinny y llenos de rotos nos pone mal cuerpo (mira que hace unos tres años este tipo de pantalón era todo un statement). Y, por supuesto, en cuestión de meses volveré a leer este artículo y pensaré en la locura que escribí y en lo que me encantan en ese momento. Esto es así, supongo.  

Pero en el aquí y en el ahora, la categoría es convertirnos en auténticas clackers; o en la versión más próxima de Serena en El diablo se viste de Prada.

Romantizar todo lo que se pueda el outfit, hacerte un buen moño apretao’ y quitarle el abrigo a tu abuela. Y es lo que hay, no pasa nada.

Las perlas, los guantes, el encaje, los pantalones anchos, Dolce & Gabanna, Chanel; todo lo que sale en esta película se ha convertido en lo que parece la Biblia del momento. 

Pero, ¿por qué ahora? ¿Será nostalgia? ¿Será el afán de adorar lo que rechazábamos de modas pasadas? Pues todo un poco, la verdad. Porque por volver en el tiempo, hasta se han empezado a llevar los looks de los chavales de Física o Química

En suma y como detonante definitivo, la palma se la lleva la colección F/W23 de Miu Miu. Sí, ya sabes, tonos gris, beige, momento lana por todos lados, gafas de pasta, bolsos minúsculos o enormes, y un largo etcétera. Y como esto ya te lo imaginabas, y críticos de moda tampoco es que seamos, vamos a vibear en el concepto y ya vemos hasta dónde llegamos.  

Últimamente la idea de que todo está hecho (y vendido) se me ha incrustado de lleno en la cabeza.

Si esto es así de verdad, ¿quiere decir que ya solo nos quedará vivir en un bucle de tendencias constantes? Y ya no solo en moda (a excepción de la música y la tecnología que parecen desmarcarse un poco más) sino también en arquitectura, diseño, cine, en fin, y en tantas otras cosas de la vida.

De bucles ya hablaremos en otros textos, creedme que escribiré sobre esto, pero por el momento solo me queda deciros que no despreciéis esta tendencia, ni os creáis que estáis absueltos de ella; shoutout al discurso de Miranda Priestly en la ya citada película fashionista. Nadie se escapa de esta, y tú, que ni te piensas lo que te pones por la mañana, tampoco.  

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